Sani Sapori

 
HELADERÍA ITALIANA ARTESANA

Sobre nosotros

fachada 2016

Lo que se puede degustar en Sani Sapori, calle Lavapiés 31, es algo más que un simple helado. Incorpora el sincretismo entre culturas y la fusión de conocimientos y sabores que tras siglos y siglos han permitido crear las recetas exquisitas que hoy ofrecemos en nuestra tienda.

Elaboramos a diario EN NUESTRO PROPIO OBRADOR, utilizando exclusivamente productos frescos y de temporada, la mejor LECHE fresca ecológica de España, azúcar de caña bio y cacao puro con denominación de origen y de comercio justo. No faltan helados preparados con productos regionales, como leche de cabra u oveja de la sierra de Madrid (raza autóctona de Guadarrama), el requesón y queso fresco, las frutas ecológicas de las huertas de proximidad. Se pueden además encontrar sabores exóticos tales como el Baobab, las frutas tropicales más extrañas y exquisitas, o los clásicos y únicos pistachos de Bronte (Sicilia).

 

Miramos a la calidad y prestamos la máxima atención a los alérgenos, por lo tanto tenemos sorbetes sin lactosa, sin azúcar, helados elaborados con leches vegetales como de arroz, soja o teff  y una aún más amplia variedad de helados VEGANOS.

Siempre estamos investigando sabores nuevos y nuevas combinaciones (como incorporar super-alimentos en nuestras recetas), participando en ferias internacionales y eventos para ofrecer las últimas tendencias en helados.

 

En Sani Sapori podrás además degustar batidos naturales, horchata, zumos (sobre todo el nutriente zumo de Baobab). Disponemos también de una amplia carta de tés ecológicos, café 100% arábica y de comercio justo, postres caseros y tartas por encargo.

 

...un poco más la historia del negocio

 

Fundado en 2006.

El implantar nuestra heladería en un multiétnico barrio de Madrid responde a esta filosofía: al comer nuestros helados y sorbetes, saboree el paso del tiempo, la fusión de productos autóctonos con sabores exóticos.

 

Conoce al Propietario del negocio

Licenciada en economía, abandoné el trabajo en un banco para centrarme en la que fue mi pasión desde niña, los helados.
Como soy celíaca, mis padres siempre buscaban heladeros artesanos que fabricaran totalmente ellos los helados para poder preguntarles cuáles eran los ingredientes, cómo lo hacían... Así que  me he criado con los mejores heladeros. Y cuando vine a Madrid no encontraba helado como el que había comido en mi tierra. Decidí entonces formarme y convertirme en una maestra heladera, poniendo mucha atención en la nutrición y salud. Me dejo guiar mucho por mi olfato y mi gusto, un poco como todos los artistas, porque yo creo que el mundo del artesano es un mundo de arte... pero si, sano.